Semana 2
Era inicio de mes, los miércoles suelen ser uno de mis días favoritos de la semana, asisto a la universidad a partir de las 2 de la tarde, por lo que puedo levantarme en un mejor horario.
Es verdad que muchas veces mi rutina para iniciar el día es contrarreloj, entre bañarme, vestirme y almorzar se me va el tiempo.
Lo peor de mi administración del tiempo es cuando voy a pedir el didi, ese momento es en el que más tensión siento. Pueden presentarse varios escenarios, desde que me cancelen varios conductores, o que el primero me acepte la solicitud. Ese proceso es muy tedioso, ahí se me pueden ir los minutos volando y eso que no estoy contando el tráfico, es todo un estrés.
Ese día pude tener mis dos clases sin ningún inconveniente, la primera fue historia social de la comunicación. Soy consciente de lo fundamental que puede llegar a ser para mí crecimiento académico, sin embargo, hay sesiones que se me hacen un poco complicadas de llevar.
Vimos temáticas acerca de la evolución de la comunicación y su progreso con el pasar del tiempo. También hablamos sobre algunos pensadores clave en relación a cosas a tener en cuenta de la comunicación.
Al terminar la clase decidí irme a comer a sándwich qbano. La comida estuvo bastante bien, no soy chef ni alguien experto en preparaciones culinarias, pero le doy mis dieces. Mientras comía, me puse a mirar videos de YouTube para pasar el rato.
Tenía miedo de que pudiera llegar tarde o que nisiquiera alcanzara a llegar a la última clase la cual era informacion y documentación, no pude asistir a la primera sesion y era primordial asistir a la segunda. Afortunadamente, pude llegar quince minutos antes de las seis de la tarde, hora en la cual da inicio la clase.
La caminata hasta el edificio Fernando Barón fue bastante pronunciada, mi cuerpo ya quería sentarse en las sillas del salón, cuando por fin pude llegar no habían llegado muchas personas. En ese instante empecé a pensar como sería el profesor, en mi cabeza tenía muchos adjetivos para intentar predecirlo pero finalmente preferí no tener prejuicios. La gracia está en dejarme sorprender.
La clase inició de forma calmada, sin embargo no pasaron ni diez minutos y me tocó empezar a leer el trabajo de una compañera, me tomó un poco fuera de lugar el tener la palabra. No tuve ningún problema en leer, luego jugamos un juego llamado PopCorn, lo único que diré al respecto es que los juegos que generan una tensión para saber si te toca hacer x o y actividades no son de mi agrado. Me perdí en la lectura y debido a eso necesito traer gomitas.
Uno de los temas en los cuales se centró la clase fue la netiqueta, fue un tema muy interesante ya que hay ciertas normativas que se deberían cumplir a la hora de usar las redes sociales o simplemente enviar un correo. Al igual el profesor nos recomendó tener una firma a la hora de enviar un email.
Hubo una frase que discutimos en la clase que me pareció increíble: “la lectura hace al hombre completo, la conversación lo hace ágil, el escribir lo hace preciso”, esa frase me hizo tener una nota mental en la cual me dije que debería seguir más activo con la lectura.
Finalmente, el profesor nos habló de la importancia de las bitácoras de clase, cada sesión necesitaba tener una, compartirla en un blog y enviar el link en Twitter, etiquetandolo. Todas esas instrucciones me dejaron un poco sorprendido, no había tenido nunca un profesor que usará sus redes sociales para evaluar trabajos.
Sin embargo, me gusta esa dinámica hace todo mucho más entretenido y hacer estas bitácoras es como un desahogo al igual que una forma para mejorar mi redacción.
Al finalizar la sesión quedé con muy buenas impresiones sobre la clase, el profesor me parece que es claro y consiso con la forma de enseñar, eso me parece algo muy positivo para aprender un poco más en este mundo de la comunicación.
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